facepull

Facepull: qué es y por qué debes incluirlo en tu rutina de hombro

Cada vez más profesionales del fitness incluyen el facepull entre sus ejercicios. Atrás queda la época en la que lo importante era levantar mucho peso dejando a un lado la técnica; si eres de los que sigue entrenando así, deberías perfeccionar tus movimientos, utilizar un peso acorde a tus capacidades, no forzar las articulaciones e incluir ejercicios óptimos para el fortalecimiento de las mismas.

Facepull, tu gran aliado para evitar lesiones

No es casualidad que las personas más en forma del gimnasio hagan facepull. Se trata de un ejercicio ideal para evitar lesiones al llevar a cabo otros ejercicios pesados, como el press de banca con barra y mancuerna, también en su variable inclinada o declinada, o el press militar. Y es que este ejercicio, además de activar tu deltoides lateral y posterior, te ayudará a proteger la articulación del hombro frente a ejercicios que se vean forzados en la rotación externa, y evitar una tendinitis o una lesión en el manguito rotador, una de las más comunes al entrenar pectoral, ya que fortalece los cuatro pequeños músculos que lo rodean.

Efectuando unas series de facepull en tu rutina de hombro o al terminar tu rutina de empuje, y acordándote de realizar una correcta retracción escapular, protegerás tus deltoides y evitarás que sufran. Además, al fortalecer también los braquiales y los trapecios medios y bajos, este ejercicio también te será útil para ganar potencia de cara a tu rutina de espalda o tirón.

Facepull: cómo hacerlo correctamente

Este ejercicio es ideal para terminar tu sesión de entrenamiento y prevenir lesiones. Por tanto, olvídate de preocuparte por el peso. Carga lo justo para notar una suficiente resistencia, pero que no te impida realizar entre 10 y 20 repeticiones con buena técnica y un movimiento lento.

Ya sea de pie o sentado en el suelo, coloca la polea a la altura de tu clavícula. Preferiblemente utilizando un agarre de cuerda, sujeta la misma por ambos extremos con los puños enfrentados. Realizando un movimiento lento y en línea recta, acerca la polea hacia tu rostro. Cada uno de los extremos de la cuerda debe llegar hasta la parte trasera de tu cabeza. Es decir, asegúrate de que el movimiento que efectúas es completo y tus puños llegan a la altura de tus deltoides. La posición final debe ser similar a la que tendrías sacando bíceps frente al espejo.

Alternativas al facepull

¿No dispones de poleas en tu gimnasio? ¿No encuentras el agarre de cuerda? ¿Quieres hacer facepull desde casa? Existen algunas variables para llevar a cabo este ejercicio.

En caso de no disponer del agarre específico, puedes hacerlo de manera unilateral por cada brazo, de la misma manera que con la cuerda.

Otra opción es practicar facepull con bandas elásticas en tu casa o al aire libre. ¿Tú la practicas? ¡Cuéntanoslo!

Sin comentarios

Añadir un comentario