Meditación activa

Meditación activa

Cuando hablamos de meditación, nos viene a la mente una persona sentada en posición de loto intentando poner su mente en blanco. Pero ¿qué pensarías si te decimos que es factible meditar haciendo deporte? Seguramente esta frase puede ser chocante a primera vista, pero la realidad es que es posible. Estamos hablando de la meditación activa. Se puede realizar no solo haciendo deporte, también puede ser pintando, caminando...

A diferencia de la meditación pasiva en la que intentamos poner la mente en blanco estando sentados e inmóviles, en la meditación activa meditamos estando en movimiento. No se busca poner solamente la mente en blanco. Hemos de tomar consciencia de todos nuestros movimientos, de nuestro cuerpo en su totalidad. Nuestra mente pone el foco en el aquí y ahora, es decir en el momento presente.

Percibimos todas las sensaciones y pensamientos que nos llegan, pero sin silenciarlos ni reprimirlos, tal como vienen se van. Esto nos permite tener una plena conexión con nosotros mismos. Empezamos a tomar consciencia de nuestros pensamientos y cómo nos afectan.

Beneficios de la meditación activa

La práctica regular de la meditación activa produce una serie de cambios en nuestro cerebro. Estudios científicos revelan que los cerebros de personas con muchas horas de meditación acumuladas presentan una amígdala (zona del cerebro en la que se procesan emociones básicas como el miedo) con un tamaño mucho más reducido que una persona que no medita. Aparte se activan zonas del cerebro relacionadas con la empatía, compasión...

Meditación activa

La meditación activa aporta una larga lista de beneficios. Los más destacados son:

  • Los niveles de concentración mejoran. Esto nos permite mejorar nuestro rendimiento tanto en la vida personal como en la práctica deportiva. Al estar más atentos, no cometemos errores debidos a las distracciones.

  • Aumenta la sensación de paz y calma interior. Debido a la relajación que se produce con la práctica meditativa, los niveles de ansiedad y estrés bajan considerablemente. Esto nos produce una mayor tranquilidad y bienestar interior.

  • Mejora el estado de ánimo. Con la práctica se consigue un mejor control de las emociones. Sentimos que ya no somos tan impulsivos y que tenemos una mayor capacidad de autocontrol.

  • Nuestros niveles de energía y entusiasmo aumentan. Nos sentimos con más ganas de hacer cosas. Vemos el día a día como una caja de sorpresas y experiencias por descubrir. Al tener un mejor control de nuestros pensamientos, no gastamos energía en pensamientos absurdos, lo que se traduce en un mayor vigor energético.

Como hemos visto, la meditación activa nos aporta muchos beneficios, no solo en nuestra práctica deportiva, sino también en nuestro día a día. Nuestro bienestar emocional y calidad de vida mejoran notablemente. Y tú, ¿practicas la meditación? ¿Cómo te ha beneficiado? Te leemos en los comentarios.

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