esquí de travesía

¿Empezando en el esquí de travesía?. Sigue estos consejos

El esquí de travesía es una práctica deportiva completa, estimulante y muy gratificante. Existe desde hace muchos, muchos años, si bien es recientemente cuando se ha convertido en tendencia.

Conocido también como skimo o esquí de montaña, podríamos describirlo como un trekking sobre la nieve. Es decir, subir una montaña caminando y bajarla esquiando. ¿Te gustaría iniciarte en esta disciplina? Si es así, vamos a proporcionarte algunos consejos útiles para principiantes. ¡Deslízate por nuestro artículo!

6 informaciones valiosas para iniciarse en el esquí de travesía

El esquí de montaña es similar al alpino y, al mismo tiempo, muy distinto. Lo normal es comenzar en los descensos sobre pista antes de iniciarse en el de travesía. Con todo, existen marcadas diferencias entre ambos y una serie de pautas que debes tener en cuenta al empezar:

  1. Es importante contar con un nivel de esquí medio-alto, por lo menos. No es suficiente con saber bajar alguna pendiente. Tienes que ser capaz de adaptarte a cualquier tipo de nieve: lo mismo la encontrarás en polvo, dura, costra o en formato hielo.
  2. Los esquís de travesía están recubiertos por unas pieles de foca, cuya parte inferior se adhiere por debajo para quedar fijados y evitar que se deslicen hacia atrás al ascender. Los esquís pesan menos que los convencionales y su tallado es moderado. Te recomendamos comprarlos a la vez que las pieles, para asegurarte su compatibilidad.
  3. Existen distintos tipos de esquí apropiados para este deporte. Has de elegir unos u otros según el tipo de actividad que prefieras. Su anchura depende de si valoras más los saltos, la adrenalina y las emociones en las bajadas o el esfuerzo de vencer a la montaña en las subidas. Las principales posibilidades son tres: freeride, competición y polivalentes.
  4. Las fijaciones son fundamentales: al caminar sobre esquís, necesitas que los talones de tus pies se muevan cómodamente. Las hay con marco o con pasadores, las más frecuentes.
  5. Las botas no son especialmente distintas a las de esquí alpino, aunque incluyen un mecanismo para cambiar de deslizamiento a paseo.
  6. En cuanto a los bastones, los necesitas ligeros, con buena estabilidad y más largos que los normales. Elígelos, eso sí, con un agarre cómodo, sobre todo al empezar. Suelen tener una roseta grande y punta con forma de garra.

esquí de travesía

La principal recomendación

Todos debemos tener mucho respeto a la naturaleza, sobre todo cuando nos asomamos a ella en estado puro. Los esquiadores de montaña inexpertos han de ser prudentes y, si es posible, salir al principio acompañados de practicantes veteranos. Es altamente recomendable, además, empezar por zonas cercanas a las pistas seguras que conoces.

En definitiva, el esquí de travesía combina exigencia física, belleza natural, aventura y maravillosas sensaciones. ¿Crees que puede convertirse en uno de tus deportes favoritos? Cuéntanoslo.

Sin comentarios

Añadir un comentario