lesión de tendón rotuliano

Lesión del tendón rotuliano. Causas y tratamiento

La lesión de tendón rotuliano se produce por una degeneración de las fibras de colágeno que lo componen. Este tendón une la rótula con la tibia, por lo que resulta fundamental para el movimiento de extensión de la rodilla. Su correcto funcionamiento es imprescindible para todo tipo de actividades deportivas: dar una patada a un balón, correr, saltar, etc. A esta lesión también se le denomina rodilla de saltador.

Posibles causas que pueden provocar una lesión en el tendón rotuliano

A continuación, te detallamos las posibles causas que pueden provocar una lesión en este tendón:

  • Actividad física: Correr y saltar son dos de las actividades más relacionadas con esta lesión. Además, los aumentos repentinos en la frecuencia con la que realices ejercicio o cambies de calzado pueden producirte mayor tensión en este tendón.
  • Músculos rígidos en las piernas: La tensión de los cuádriceps y los isquiotibiales, que suben por la parte posterior de los muslos, puede aumentar la del tendón rotuliano.
  • Desequilibrio muscular : Al estar unos músculos más desarrollados que otros, aquellos suelen tirar con mayor fuerza del tendón; este desequilibrio muscular podría provocar que apareciera la tendinitis.
  • Enfermedades crónicas: Algunas enfermedades hacen que el flujo sanguíneo que llega a la rodilla no sea el adecuado, lo que debilita el tendón. Estas pueden ser insuficiencia renal, lupus, artritis reumatoide o diabetes.

Tratamientos de la lesión en el tendón rotuliano

Aunque cada caso es diferente, un tratamiento conservador (sin aplicar cirugía), como los que detallamos a continuación, puede evitarte que esta lesión se cronifique en el tiempo.

  • Aplica hielo y tomar antiinflamatorios locales.
  • Ejercicios para fortalecer el tendón mediante musculación del cuádriceps.
  • La fisioterapia.

lesión de tendón rotuliano

Si una vez transcurridos tres meses el dolor persiste o la lesión no ha terminado de desaparecer, se recomienda la cirugía o la infiltración de factores de crecimiento derivados de plaquetas o de células madre.

  • Cirugía: La intervención quirúrgica puede tener dos finalidades; realizar unos pequeños cortes en los laterales del tendón rotuliano para aliviar la presión sobre la zona central, o la extracción del tejido inflamado (o de la parte dañada) del tendón.
  • Infiltración de factores de crecimiento derivados de plaquetas o de células madre: El principal objetivo de estos tratamientos es la regeneración del tendón rotuliano dañado.

La lesión de tendón rotuliano es muy molesta y puede durar varios meses, ya que su recuperación es bastante lenta. A veces, resulta imposible evitar que aparezca, pero otras podemos prevenir su aparición utilizando un calzado adecuado para hacer deporte, lo cual ayuda a amortiguar el impacto de la rodilla con el suelo. También puedes llevar a cabo un calentamiento adecuado antes y después del ejercicio que vayas a practicar. Te animamos a que dejes tus comentarios al respecto más abajo.

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