Riesgos de hacer deporte con resaca

Existen muchos mitos entorno a realizar deporte después de una noche de fiesta en la que se ha consumido una alta cantidad de alcohol. Uno de estos mitos es que un buen método para superar el haber tomado alguna copa de más es realizar deporte. Se cree que sudando se liberan las toxinas que generan las bebidas alcohólicas y, así, se supera el a veces tan incómodo dolor de cabeza que se tiene al día siguiente.

Un problema para la salud y el entrenamiento

Sin embargo, más allá de convertirse en un remedio, esto puede acabar siendo peor que la enfermedad. En las horas posteriores al consumo de alcohol, existe un alto riesgo de acidosis. Si esto se combina con el ejercicio físico de alta intensidad, se aumenta considerablemente el riesgo de sufrir algún tipo de lesión en los grupos musculares que se está entrenando. Sinónimo de acabar en el dique seco y de no poder volver al gimnasio en un tiempo.

Obviamente, cuando se consumen bebidas alcohólicas en altas cantidades, la frecuencia cardíaca también es más alta. Si a esto se le añade cualquier tipo de actividad cardiovascular, como por ejemplo correr en la cinta o realizar cualquier ejercicio en la elíptica, las pulsaciones del corazón aumentan aún más poniendo en riesgo a este importante órgano para el cuerpo humano en forma de enfermedad cardiovascular.

Las temperaturas corporales varían cuando bebemos alcohol. El nivel de deshidratación es mucho más alto y esto también nos afectará a la hora de realizar deporte, pues se necesitará la ingestión de una mayor cantidad de líquidos para realizar el entrenamiento y rendir a buen nivel. Por otro lado, la vasodilatación es otro de los fenómenos que se pueden experimentar cuando se consumen bebidas alcohólicas. La temperatura corporal varía y se pueden empezar a sufrir temblores, lo que dificulta ir al gimnasio para realizar la rutina.

Cuidar las dietas y llevar un estilo de vida saludable

En este sentido, si un quiere llevar a cabo un entrenamiento y planificarse unos objetivos a cumplir en el medio y en el largo plazo es necesario instalar unos hábitos de vida totalmente saludables. Por un lado, la alimentación debe ser sana, con buenas dosis de hidratos de carbono y proteínas, y baja en grasas y azúcares industriales. El consumo de alcohol debe ser bajo. Todo el mundo debe salir a divertirse, pero con precaución y sin excesos. De hecho, también es posible ir de fiesta por la noche y no consumir ningún tipo de alcohol.

Entrenar de forma regular, llevar este estilo de vida saludable y mantener un nivel óptimo de motivación es lo que permite alcanzar el éxito. Si falla alguna pata de este trípode, lo más seguro es que el fracaso pueda aparecer en escena. Por esta razón, si se realiza deporte se debe sacrificar el alcohol. Combinar ambas cosas puede acabar en un riesgo alto de padecer enfermedades. Se puede salir y divertirse con la familia y amigos y llevar un estilo de vida completamente saludable al mismo tiempo.

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