Entrenar y comida rápida

¿Se puede compensar la comida rápida con el ejercicio de alta intensidad?

Desde que alguien piensa en apuntarse al gimnasio o comienza a interesarse por el mundo del deporte y la salud, se suele escuchar (o leer) que una mala dieta no se puede compensar con ejercicio. Es decir, no se verá ningún avance corporal si después de hacer una hora de pesas y una hora de cardiovascular, se hace una parada en una cadena de comida rápida para pedir un gran combo de comida.

No nos cabe duda de que el equilibrio entre deporte y alimentación es fundamental. Sin embargo, un grupo de científicos se atrevió a desafiar este pilar básico de la salud y realizó un estudio donde el sujeto experimental se alimentó de comida rápida durante 14 días, pero realizó a diario entrenamientos de alta intensidad. Los resultados sorprenderán a más de uno.

Entrenamiento de alta intensidad vs comida rápida

La investigación, realizada por la Universidad de Quebec, Canadá, consistía en 14 sujetos, con edades comprendidas entre 18 y 30 años, que se alimentaron diariamente de comida rápida y realizaron un entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT).

Los resultados indicaron que no hubo deterioro cardiometabólico. Subió ligeramente el colesterol bueno y bajó el colesterol malo e incluso mejoraron su capacidad aeróbica.

Sin embargo, el estudio también demostró daños importantes en las células del hígado y un ligero aumento del porcentaje de grasa corporal, aunque también del porcentaje corporal de músculo.

Los sujetos que se sometieron a la prueba confesaron que en un comienzo, la dieta fue difícil de llevar y que llegaron a perder el apetito, pero al cabo de unos días lograron acostumbrarse, recuperaron el apetito y practicar deporte con más fuerza.

La realidad es que el problema de la comida rápida de cualquier cadena no está solamente en las grasas saturadas, las grasas animales o la fritura. El problema es que no poseen comida de calidad, que aporte nutrientes al cuerpo: es comida absolutamente procesada y con muchos aditivos.

¿Cuál es la conclusión? El estudio es entretenido y confirma una vez más lo que ya sabíamos, lo beneficioso que es el entrenamiento de alta intensidad o HIIT, capaz incluso de contrarrestar los efectos negativos de las malas dietas para la salud.

Sin embargo, catorce días son muy poco tiempo para apreciar los verdaderos efectos negativos que puede tener este tipo de alimentación a largo plazo, en meses o años. Y, aunque el ejercicio compense el aumento de peso o minimice el aumento de grasa corporal, todos los químicos y conservantes de la comida rápida siguen entrando a tu cuerpo y perjudicando tu salud.

¿Y tú? ¿Te atreverías a poner en práctica este estudio y alimentarte de comida rápida pero hacer mucho deporte? ¿Te parece que son válidos estos resultados? Nos gustaría saber tu opinión entrenamiento y comida rápida

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