5 consejos para realizar un entrenamiento de deltoides seguro

Uno de los músculos que más interviene en cualquier deporte es el deltoides, los músculos de los hombros. Se trata de una estructura muscular muy compleja, y que puede sufrir en las sesiones de entrenamiento más intensas hasta el punto de lesionarse, por mucho que el deportista siga unas dietas equilibradas y respete los diferentes descansos que debería hacer. Para curarse en salud, es vital conocer los siguientes consejos para completar un entrenamiento de deltoides seguro, trabajando bien el músculo y previniendo la aparición de lesiones.

1 Utilizar los pesos adecuados

Muchas veces el hombro es el primer ejercicio de la rutina, y como el deportista está fresco carga más de lo que debería, lo que acaba condicionando su rendimiento el resto del entrenamiento. El hecho de ser el primer ejercicio también implica que quizá todavía no haya entrado en calor, por eso es imprescindible utilizar el peso correcto para ejecutar los ejercicios técnicamente bien. Así se evitan movimientos forzados o impulsivos que aumentan el riesgo de lesión en el deltoides.

2 Combinar ejercicios

Con la repetición del mismo ejercicio día tras día llega un punto en que el músculo se estanca, y el entrenamiento de deltoides no sirve para nada. Hay que alternar ejercicios con barra y ejercicios con mancuernas; y si el gimnasio dispone de máquinas con poleas nunca está de más añadir algún ejercicio de deltoides en estas máquinas. Así se trabaja el deltoides desde todos los ángulos a la vez que se minimiza el riesgo de lesión tanto en este músculo como en los tendones y otros músculos del hombro, y el entrenamiento no se estanca.

3 Deltoides posterior, el gran olvidado

Quizá no sea el músculo que más luzca al mirarse en el espejo, pero no se puede dejar ningún grupo muscular sin desarrollar. En la rutina de deltoides siempre hay que añadir al menos un ejercicio en el que se trabaje el deltoides posterior, como los vuelos traseros, tirones de hombros o jalones de hombros traseros en polea. Estos ejercicios tras nuca tienen cierta mala fama, pero técnicamente bien hechos y con el peso adecuado no suponen ningún peligro.

4 Movimientos naturales

A diferencia de otros grupos musculares, donde conviene ampliar el movimiento, en el caso del hombro hay que limitarse a movimientos naturales, sin exagerar el recorrido, ya que algunas amplitudes pueden dar pie a una lesión. Hay que respetar la anatomía y biomecánica del cuerpo humano, de ahí que sea preferible entrenar el deltoides con peso libre -mancuernas y barras- en vez de unas máquinas que obligan al músculo a realizar un movimiento que no siempre es el más adecuado.

5 Hay que trabajar el resto de grupos musculares

Para desarrollar los hombros no basta con entrenar el deltoides, también hay que entrenar grupos musculares como el pecho, la espalda o el trapecio que favorecerán el crecimiento del deltoides. Eso sí, habría que dejar un día de descanso entre el entrenamiento de deltoides y el de pecho y viceversa para evitar un exceso de entrenamiento, que restará eficiencia al ya que el músculo no habrá descansado. entrenamiento deltoides

Sin comentarios

Añadir un comentario

Buscar
Suscribirse

A los efectos previstos en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), se le informa que los datos personales que nos facilita a través de este formulario se incorporarán a un fichero de la entidad DAYVO SISTEMAS S.L.U.. Puede ver información detallada en nuestro Aviso Legal y Política de Privacidad.

 he leído y acepto la RGPD