como saber si es momento de modificar el ejercicio

8 señales de que debes variar tu entrenamiento

En el deporte de musculación todo entrenamiento debe ser planificado. Es necesario establecer unos plazos y unas dietas. Pero, sobre todo, unas rutinas personales que, a veces, no son las que mejor se adaptan a las circunstancias de cada uno.

En tal caso, esos ejercicios de preparación deben ser modificados; de lo contrario, no se lograrán los objetivos buscados y además podrían aparecer complicaciones de salud. Veamos cuáles son las ocho señales que indican que nuestra rutina de ejercicios es incorrecta.

Indicadores de que el entrenamiento es incorrecto o perjudicial para la salud

Todo entrenamiento debe ser progresivo, de tal forma que el cuerpo se vaya adaptando a los esfuerzos que supone. Si se hace mal, el organismo llama la atención de alguna de las siguientes formas.

1) Aparece algún tipo de lesión

Es el indicador más evidente de que las rutinas de ejercicios no son las adecuadas. O bien de que se están ejecutando mal. En este caso, una vez recuperados conviene revisar a fondo la planificación.

2) No se progresa suficientemente

A veces se entrena con exquisita regularidad y se cumplen las rutinas de ejercicios pero no se aprecian progresos. En tal caso, lo consecuente es incrementar la carga de trabajo. Y si esto ya no es posible, cambiar el tipo de ejercicios. grandes carreras  

3) Falta motivación

El ejercicio debe ser siempre un desafío para el deportista. De esa forma se conserva la motivación para realizarlo. Pero si se mantienen las mismas rutinas durante mucho tiempo acaba perdiéndose el interés. Por tanto, la falta de motivación es otra señal de que debe cambiarse el entrenamiento.

4) Hay un cambio de objetivos

Toda preparación se planifica con arreglo a unos objetivos. Luego se va aumentando la carga de trabajo hasta conseguir estos. Sin embargo, hay ocasiones en las que el deportista cambia sus metas. Y si estas son distintas, también debe modificar los ejercicios.

5) Se dispone de menos tiempo

Uno de los grandes inconvenientes a la hora de respetar una planificación a largo plazo en el deporte es la falta de tiempo. Esto se debe a problemas de trabajo, familiares o de otro tipo. Un ejemplo: a causa de ellos, un deportista que comenzó asistiendo cinco veces por semana al gimnasio ya solo puede hacerlo tres. En tal caso, para lograr los objetivos que se propuso al principio debe modificar sus rutinas de ejercicios.motivación

6) Se producen desajustes en los resultados

Los músculos del cuerpo no se desarrollan simultáneamente; unos lo hacen más rápidamente que otros. Por tanto, a medida que se va entrenando es habitual que haya que ajustar las rutinas de ejercicios para favorecer a los que se han quedado atrás.

Esto es importante por motivos estéticos pero, sobre todo, porque estos músculos infradesarrollados pueden ralentizar el progreso del deportista.

7) Aparece alguna enfermedad

Una preparación planificada se desarrolla a lo largo de varios meses. Pero en ese tiempo pueden aparecer gripes u otras afecciones que obligan a dejar de ir al gimnasio.

Al volver hay que comenzar con pautas de ejercicios más suaves que las que se venían aplicando hasta alcanzar el tono anterior. Es la forma de evitar lesiones e incluso un exceso de agotamiento.deporte

8) Las rutinas resultan excesivamente duras o demasiado suaves

Otra de las causas que indican la necesidad de cambiar las rutinas es el excesivo cansancio. Quizá sean demasiado fuertes y haya que suavizarlas.

En sentido contrario, si no se aprecian progresos o se terminan los ejercicios sin apenas esfuerzo, quizá sea el momento de endurecerlos porque están en desfase con la capacidad del deportista.

Concluyendo, podemos decir que estos son los ocho indicios que en el deporte demuestran que se está siguiendo una preparación incorrecta y hay que modificarla. ¿Cuál es tu opinión? ¿Te ha sucedido esto alguna vez?

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