hacer ejercicio antes del desayuno

¿Por qué hacer ejercicio antes de desayunar?

Uno de los planteamiento que más nos hacemos a la hora de establecer una rutina de ejercicio es en qué momento deberíamos ejecutar nuestra sesión de deporte. Hoy vengo a defenderte por qué deberías hacerlo antes de desayunar.

¿Por qué hacer ejercicio antes de desayunar?

Una de las nuevas corrientes de estudio en esta materia se muestra partidaria de realizar el ejercicio antes de la primera comida del día (desayuno). Realizar un entrenamiento físico en ayunas, ya sea en el gimnasio o salir a correr o a practicar cualquier actividad deportiva nos ayudaría a quemar grasas de manera más rápida según diversos estudios. Algunos investigadores aseguran que la quema de lípidos al realizar el ejercicio antes del desayuno es el doble que si lo hacemos después de comer, debido a que nuestro cuerpo utilizará las grasas al estar más bajos los niveles de glucosa.

En un estudio llevado a cabo en las universidades británicas de Bath y Birmingham analizaron el comportamiento de 30 hombres divididos en dos grupos, los que realizaron el entrenamiento antes y los que lo hicieron después de la primera comida del día. Así, concluyeron que los que no habían comido previamente al ejercicio mostraban niveles más bajos de insulina, lo que hacía que el organismo consumiera más grasas para desarrollar el trabajo físico.

Y además de la mayor pérdida de grasa, estos investigadores llegaron a la conclusión de que realizar el ejercicio físico antes de la primera comida del día tenía efectos positivos en diferentes aspectos de la salud. Por ejemplo, al responder mejor a la insulina, mantenía más bajos los niveles de azúcar en sangre, reduciendo las posibilidades de padecer una enfermedad de corazón o diabetes. Además, detectaron que los grupos musculares trabajados por los hombres que se ejercitaron antes del desayuno acumularon más proteínas que beneficiaban el transporte de glucosa del torrente sanguíneo a la musculatura.

En definitiva, lo que generaría esta práctica es que el organismo, al llevar muchas horas sin comer, consuma mayor cantidad de grasas para completar el entrenamiento matutino en ayunas. Pero hay que tener cuidado, pues no todo el mundo está preparado al 100 % para trabajar de esta manera, ya que en este tipo de ejercicios estamos poniendo el cuerpo más al límite y lo sometemos a condiciones, prácticamente, de competición.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tipo de actividad que vamos a realizar. No es igual la necesidad de haber comido unas horas antes para, por ejemplo, hacer una carrera aeróbica de media hora que para acudir al gimnasio a realizar actividades de fuerza, potencia o crossfit, entre otras.

Como hemos explicado, el cuerpo utilizaría mayor cantidad de grasas al tener los niveles de glucosa más bajos por el número de horas transcurridas sin ingerir nutrientes. Por eso hay que extremar la precaución a la hora de realizar según qué tipo de ejercicios en los que necesitemos un esfuerzo alto, porque si se reducen los niveles de azúcar demasiado puede aparecer la típica «pájara» provocada por la falta de glucosa en sangre.

El secreto está en responsabilidad, precaución, buena dieta para entrenar y ser conscientes de los límites de cada cual y de las recomendaciones médicas si sufrimos algún tipo de inconveniente para la práctica deportiva en ayunas. Nos gustaría recibir las opiniones de los lectores y que aportasen sus experiencias. desayuno saludable

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